Soy un dinosaurio y me llamo Anacleto.
Por cosas del destino no morí en la glaciación.
Mis amigos se extinguieron, me dejaron solo
Y tuve que resignarme a esta situación.
Me aburría mucho, porque no tenía parientes,
Nadie conocido con quien salir a jugar.
Tuve que inventarme amigos para entretenerme,
Sentarme frente a un espejo para conversar.
Pero una mañana decidí cambiar mi suerte
Y mandé un proyecto para la televisión.
Se trataba de un programa para la familia
Con cantantes y concursos, mucha diversión.
El gerente del canal me llamó a su oficina,
Le encantó el programa y me dijo: «hagámoslo».
Firmamos contrato y después de un par de meses
Yo me convertí en figura de televisión.
Conocí a las estrellas de las portadas, uuh.
Sumergido en la fama y en el placer, ooh,
Me compré autos caros, una casa en la playa,
Pero no fui feliz,
Pero no fui feliz,
No fui feliz.
Todavía extrañaba a mis amigos dinosaurios
Y a los cavernícolas que nos querían cazar.
Por eso un buen día me vine a vivir al campo
A cambiar la fama por amigos de verdad.
¡Bravo!